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La promoción Meridiano-Cero en Barcelona (1.180 viviendas) sigue teniendo buenos registros con aumentos del 8,2% en el
año 2024 y del 7,8% en el 2025, como consecuencia del flujo de viviendas de renta antigua que van perdiendo esta condición.
Durante el año 2025 han vencido los expedientes de protección oficial de esta promoción otorgados en el año 1975 y estamos
en proceso de actualización de las rentas de los contratos de renta antigua de acuerdo con lo previsto en la LAU de 1994. En
la fecha de vencimiento de la calificación el balance era de un 45% de las viviendas de la promoción en esta situación, con
rentas “antiguas” medias de 160€/mes. La actualización solo afecta a los inquilinos con rentas superiores a 2,5 veces el SMI
(Salario Mínimo Interprofesional). Para los inquilinos con rentas superiores se hará de manera progresiva en plazos de hasta
5 o 10 años en función de que los ingresos superen 5 veces o 2,5 veces el SMI, respectivamente, todo ello de acuerdo con la
normativa de aplicación. A pesar de que el precio finalmente resultante seguirá estando muy por debajo de los precios de
mercado e incluso claramente inferior a los precios vigentes para las viviendas protegidas, incluso las de régimen especial
(reservadas para ingresos inferiores a 2,5 veces el IRSC -Indicador de Renta de Suficiencia de Catalunya-) algunos
arrendatarios se han opuesto a la actualización por vía judicial e incluso han acudido a los medios y a las instituciones. Al
tratarse de un gran complejo muy conocido en Barcelona, el asunto salió en prensa y televisiones locales, con opiniones
distintas. Algunos ciudadanos no entendían como inquilinos beneficiados por dicho régimen de protección, a lo largo de
tantos años (50 años), se opusieran ahora a la actualización legal de dichos alquileres, puesto que una vez actualizadas sus
rentas en 5 o 10 años seguirían estando en una situación de precio privilegiada comparada con el resto. Evidentemente esta
oposición solo se produce entre los inquilinos con mayores rentas, ya que como hemos dicho, un buen número de inquilinos
con rentas de hasta 2,5 veces el SMI no se verán afectados por esta actualización.. Paralelamente, uno de los efectos que
observado es que algunos arrendatarios optan por dejar la vivienda y trasladarse a vivir a su segunda residencia.
Las rentas de las promociones en Sabadell, con un total de 589 viviendas este año han aumentado un 5,5% frente al 2,8% del
año anterior destacando la promoción de Can Llong 5 de 223 viviendas y Serra 4 de 73 con aumentos del 6,5% y 7,6%
respectivamente. Dichos aumentos son consecuencia de las nuevas contrataciones y sobre todo de las renovaciones de
contratos. En el caso de Sabadell veniamos aplicando precios por debajo de los máximos legales hasta el año 2022.
Lamentablemente en los últimos años ha sido necesario reducir ese diferencial de precios respecto al precio máximo legal
como consecuencia del incremento de gastos que supuso la reducción de la bonificación del 85% al 40% en el régimen especial
de arrendamiento de viviendas del impuesto de sociedades. El incremento de rentas por debajo de la inflación desde el año
2020 y posterior aplicación del IRAV como índice de actualización de rentas, supone igualmente una menor renta de los
contratos. En ambos casos el impacto de las medidas normativas, inicialmente a cargo del arrendador, se ponen de manifiesto
y trasladan a los inquilinos con motivo del vencimiento de los contratos.
La presión de grupos y sindicatos en defensa de los inquilinos ha aumentado este año en todas las promociones del Grupo,
tanto en las de Barcelona como en las de Sabadell. La relevancia y visibilidad de CEVASA en el mercado de alquiler de Cataluña
favorece tal cosa. No obstante, nuestra gestión responsable, conciliadora y próxima a nuestros clientes, unido al buen estado
de nuestras promociones, ayudan a mantener un alto nivel de satisfacción entre nuestros inquilinos y a limitar las
reclamaciones, que en general siempre encuentran una resolución satisfactoria en los cauces ordinarios entre la empresa y
los arrendatarios, ya sea a nivel individual o colectivo.
El escenario para el próximo año no apunta a una corrección de precios, sino a una ralentización del crecimiento. Para el 2026
prevemos que el incremento se situará en una horquilla del 6% al 10%, puesto que la oferta se estabilizará en los niveles
mínimos actuales. La obra nueva en construcción destinada al alquiler continuará siendo insuficiente, aún con la programada
en los diferentes planes estatales o autonómicos con el fin de fomentar la construcción de viviendas en alquiler asequible. En
cuanto a la oferta continuará el traspaso de viviendas con alquileres de larga duración hacia otras fórmulas más seguras y
rentables para los propietarios o se pondrán a la venta, y ello a pesar de que los propietarios seguirán buscando otras
alternativas dentro del sector residencial como el alquiler de habitaciones si bien en Cataluña la Generalitat ya ha puesto
freno tanto a los alquileres turísticos, a los de temporada y al alquiler de habitaciones. El Gobierno de España va en la misma
línea y ya ha anunciado medidas para regular más estrictamente los contratos de temporada y por habitaciones. Ante los
precios elevados de las capitales, la demanda continuará desplazándose a municipios de la "segunda corona" metropolitana,
tensionando áreas anteriormente asequibles.
Barcelona sigue siendo la ciudad con los precios más altos de España. Cerró el año con una media aproximada de 21,90 €/m²,
lo que supone un incremento anual cercano al 13%. Sin embargo, esta cifra debe relativizarse puesto que estos precios son
bastante superiores a los de larga duración. La Camara de la Propiedad Urbana de Barcelona, a través del Institut Catalá del
Sol en el cual se depositan las fianzas de los contratos de alquiler, sitúa el alquiler medio en la ciudad en torno a 17€/m2,
bastante distinto al publicado en los portales.